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El poder de una madre organizada


¿Te ha pasado alguna vez que tienes tantas cosas por hacer que no sabes ni por dónde comenzar? ¿Qúe quieres hacer mil cosas y sientes que no logras terminar ni siquiera una?  ¿Qué tu mente no va a la par con lo que haces? ¿Que tu lista de tareas por hacer en lugar de disminuir aumenta cada vez más? Si contestas afirmativamente a alguna de estas preguntas muy probablemente aún no has descubierto el poder de una madre organizada.


En qué consiste el poder

La organización nos otorga poder frente a las tareas por realizar tanto en nuestra vida cotidiana como ante proyectos de mayor embergadura.  La madres tenemos bajo nuestra responsabilidad muchas tareas, muchas de ellas ofrecen un nivel de reto y dificultad bastante alto.  Saber como manejarlas nos dará el poder de estar en orden y armonía para poder ofrecer a nuestras familias lo mejor de nosotras.
Estar organizadas nos permite realizar las tareas de manera eficiente y hacer una mejor utilización de nuestro tiempo y energía. El lograr realizar las tareas a tiempo y en su totalidad nos da empoderamiento ante las situaciones que nos enfrentamos día a día.

Te confieso que en muchas ocasiones he sentido que he perdido este poder. Entre las mil y una cosa que tengo pendientes por hacer, muchas veces me pierdo en el intento de salir a flote. Pero la buena noticia es que podemos desarrollar estrategias para alcanzar este poder en el momento en que lo necesitemos.

Cómo adquiero el poder

Pero la pregunta de los sesenta y cuatro mil chavitos es:  ¿cómo me organizo, cómo adquiero ese poder? Cuando estás frente a una lista de tareas por hacer muchas veces es una situación sobrecogedora que te mantiene inmóvil ante el trabajo que tienes por delante.  Por eso quiero contarte qué hago cuando esto me ocurre.

Primer paso:  aclara tu mente

Lo primero que hago es tratar de aclarar mi mente y discernir lo que realmente es importante entre lo que parece serlo.  Este proceso es uno vital.  Cuando me siento sobrecogida busco la manera de tomar un tiempo para relajarme y aclarar mi mente.  Me voy al cuarto y escucho alguna música relajante o salgo a patio y respiro aire fresco. La verdad que no importa la actividad que decidas realizar pues lo importante es que logres nivelar tus emociones ya que con una mente agitada es muy difícil tomar buenas decisiones.

Segundo paso: aclara tus metas

Antes de comenzar debes tener metas claras. Las metas serán tu brújula y te ayudarán a priorizar tus actividades pendientes.  Por ejemplo,  si mi meta es limpiar la cocina y en mi lista de actividades no coloco como "importante" actividades relacionadas a limpiar la cocina definitivamente que no voy lograr mi meta y al final del día me sentiré frustrada.  Parece algo muy obvio, pero créeme, muchas veces lo pasamos por alto. 

Una parte importante es asegurarte de ponerte metas específicas y realistas pues esto te evitará frustraciones innecesarias.  Con esto me refiero, si tu meta es limpiar la cocina en 10 minutos ciertamente necesitarás de ayuda para hacerlo o la limpieza que vas a realizar será superficial.  Una meta específica y realista sería: limpiar cada área de la cocina en dos días.

Tercer paso: identifica y prioriza las actividades por hacer

Ahora que tu mente está relajada y tus metas claras, podrás ver más claro el panorama.  Escribe en un papel todas las actividades pendientes.  Escribir es un paso importante.  Para mi hace la diferencia pues me ayuda a ver más fácil lo que tengo por hacer. Una vez tengas tu lista podrás entonces clasificarlas en importante versus trivial.  Hay cosas que ocupan mucho de nuestro tiempo pero no aportan a nuestra meta final.  




Cuarto paso:  divide las tareas

A mí me funciona mucho dividir tareas grandes en tareas más pequeñas.  Siguiendo el ejemplo anterior: limpiar cada área de la cocina es una meta clara pero si en mi lista de tareas escribo limpiar la cocina no lograré hacer mucho porque me parecerá demasiado y no sabré por dónde comenzar. Es mejor si divido esta tarea en tareas más pequeñas como:  limpiar la estufa, limpiar los gabinetes, organizar la alacena,  limpiar la nevera, entre otras cosas.


Quinto paso:  vuelve a dividir las tareas

Sí, sé que repetí el paso; pero he descubierto que dividir la tarea en pequeñas acciones me ayuda a no sentirme sobrecogida ante la tarea por realizar.  Por ejemplo, una de las tareas es organizar la alacena. Esta tarea puedo dividirla en pequeñas acciones que me llevarán a lograr mi meta. Puedo sacar los expirados, limpiar  el interior del gabinete y clasificar los alimentos.  

Sexto paso:  manos a la obra

Una vez hayas identificado, priorizado y dividido las tareas; estás lista para ponerte en acción. No te quedes en el paso anterior.  Planificar es importante pero sino llegas a la acción de nada servirá. Pon en acción el plan que delineaste y disfruta de ver terminada las tareas. Si tu meta era limpiar cada área de la cocina en dos días puedes realizar algunas tareas el primer día y otras en segundo día. Me encanta marcar o tachar las tareas de mi lista como terminadas.  Hace que me sienta realizada y que estoy haciendo algo que me llevará más cerca de completar mi meta.

Septimo paso: vuelve a empezar   

Cuando logres completar una meta, celebra el momento y vuelve a empezar. Date el permiso de celebrar los pequeños logros haciendo algo que disfrutes.  Pero recuerda, este paso deberás realizarlo con cada meta que te hayas propuesto.  Poco a poco verás como vas completando tus metas.


Adquiere tu poder

Una madre organizada tiene sus metas claras, sabe como abordarlas y pone su plan en acción. La organización te otorga el poder de lograr grandes cosas en tu vida.  El ejemplo que utilicé es uno simple y del diario vivir pero puedes aplicar estos pasos a metas de mayor envergadura como: la educación de tus hijos, la salud de tu familia, comenzar tu propio negocio o terminar tus estudios.  

Soy un trabajo en proceso, lograr pulir este poder toma tiempo, requiere disciplina y estar consciente de lo que queremos.  Lo importante es querer hacerlo y comprometernos con ello. Y tú, ¿ya posees el poder de una madre organizada o estás en proceso de descubrirlo? Si ya lo tienes, comparte tus estrategias para que todas nos beneficiemos y nos convirtamos en madres poderosas y organizadas.  

6 comments:

  1. Soy media compulsiva en la organización, que a veces pienso que me desorganizo. Paradójico, pero es real. Muy buenos consejos, gracias

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    1. Te entiendo perfectamente. A veces me pasa, aunque peco más de pasar demasiado tiempo planificando. Estoy trabajando en eso. ;)

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  2. Uyyy yo necesito sentarme a aclarar mis metas. El primer paso es querer lograrlo, y poco a poco se van dando las cosas. Gracias por la inspiración!

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  3. Excelente y además aplica para todo en la vida.

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  4. Ay nena sí. Estar organizada es tan importante, pero con tantas cosas a veces hay que organizarse para poder organizarse. ¡Ja, jaj!

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